insert-headers-and-footers domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home2/escusado/public_html/monicaesan.com/wp-includes/functions.php on line 6131
Veo a una niña, la escucho llorando, quiero consolarla. Ella tiene el cabello largo y le cae sobre el rostro, cubriendo sus lágrimas.
Me acerco/se acerca una mujer, su madre/yo, la abrazamos y besamos su frente. Luego yo, también padre, abrazo a madre e hija. Cuando hija levanta el rostro para verme a mi, se convierte en bestia, loba de ojos rojos, resplandecientes. Me gruñe y muestra sus dientes, quiere atacarme.
Volteo el rostro, no voy a desafiarla. Se acerca lentamente, me arranco un pedazo de piel y se lo aviento, la escucho engullirlo de manera desesperada. De mi cuerpo voy tomando partes para alimentarla, hasta que llega a mi.
Aún sin mirarle, siento el calor de su aliento sobre mi mano derecha, me lame, su lengua es suave y caliente. Le acaricio la frente, me agacho (todavía sin verle) para abrazarle.
Loba y yo, y también yo, que aún sigo de testigo ante todos los acontecimientos, estamos en mi campo verde, pasto, flores, trigo, árboles, montañas, cielos rosas y naranjas. Estamos acostadas sobre la hierba húmeda, loba tirada sobre su costado y yo con mi cabeza sobre su pecho. Escucho latir su corazón, que late al mismo tiempo que el mío. Su pelo es sedoso y huele a bebé recién nacido. La beso, beso su frente, pecho, estómago, patas. Se levanta y me pongo de pie.
Todavía nos observo de lejos. Loba avanza, me espera pero no la puedo sentir. De inmediato regresa y me muerde la pierna, pidiéndome que la siga.
Nos sigo viendo, ninguna tiene ojos, sólo cicatrices y hundimiento ocular. Hemos arrancado nuestros ojos para poder vernos.
]]>